Cómo comer saludable cuando estás en bancarrota

Seamos sinceras, ser healthy puede llegar a ser sumamente costoso. Aquí te decimos cómo lograrlo con poco dinero.

Si eres de las que típicamente andan contando los centavos cuando se acerca el fin de la quincena, o bien, prefieres gastar en unos zapatos nuevos con el dinero que sobró, seguramente piensas que comer saludable no necesariamente va de la mano con un presupuesto limitado.

Pero cuando decides conscientemente mejorar tu alimentación a como dé lugar, diario te enfrentas a una batalla para empatar tu salud nutricional con tu bolsillo. Si andas en esas, este post es para ti.

1. Planea.

Pocas cosas son más desagradables que haberte gastado $100 pesos en una caja de kale orgánico, para sólo haberla tirado a la basura porque se echó a perder antes de poder comértela. Por eso, el primer paso es la planeación. Después de unas semanas haciéndolo, verás que reduces tu gasto en comida. Además, cuando vayas de compras dejarás de gastar en cosas que realmente no necesitabas.

– Antes de hacer tus compras, tómate un momento en el que puedas pensar en tu itinerario de la semana. Sé sincera contigo sobre cuántas veces realmente vas a comer en casa, y considera cualquier otro alimento extra como snacks o comida pre y post ejercicio que vayas a necesitar.

– No tienes que planear el menú exacto para toda la semana, pero hacer una lista te servirá para optimizar tus compras y mantener una alimentación saludable.

– Encuentra promociones y planea tu menú alrededor de ellas. ¿25% de descuento en quinoa roja? Corre por ella. Esto además te motivará a ponerte creativa a la hora de cocinar.

– Compra en volumen (soy fan de Costco) y planea en torno a esto también. Por ejemplo, comprar frutas y verduras una vez a la semana es más barato que comprar diariamente una fruta individual. Además, te va a ahorrar tiempo.

2. Usa tu congelador.

Usa tu congelador para optimizar la vida útil de tus alimentos, pero sobre todo congelar es ideal para cuando encuentras una buena promoción de algún alimento saludable que te guste pero que sea más de lo que puedes comer en una sola sentada. Hace poco estaban casi rematando las piñas en la frutería de al lado de mi casa por lo que compre tres, las partí y las congelé. Ahora tengo piña congelada lista para mis smoothies el día que yo quiera.

3. Come más frutas, verduras y, en general, alimentos frescos o hechos por ti.

Por supuesto, esto es básico si quieres empezar a ser más saludable. Sin embargo, independientemente de ello, las frutas y verduras frescas son mucho más económicas en su forma natural que si las compras pre-cortadas o enlatadas. Y ni hablar de comparar su precio con alimentos procesados.

– Intégralos a tus snacks diarios. Por ejemplo, come unos apios con hummus en vez de unas papitas, o una manzana con mantequilla de almendra en vez de un pastel.

– Oblígate a incorporar al menos una porción de verdura cada que te sientes a comer, pero si puedes dos o más, mejor. Te vas a llenar más y mejor, debido a la gran cantidad de nutrientes que contienen.

4. Aprende a almacenar tus alimentos correctamente.

¿Cuántas no llegan a su casa y avientan las frutas y verduras en el refrigerador así como están? ¿O encuentran la granola reblandecida porque dejaron la bolsa sin sellar? Saber almacenar tus alimentos correctamente alarga su vida, lo cual te conviene económica y nutricionalmente.

– La mejor manera de guardar tus hojas verdes (kale, espinaca, lechugas, acelga, albahaca, perejil, etcétera) y la gran mayoría de tus verduras es adentro de un refractario de vidrio con tapa hermética pero envolviendo con una servitoalla para absorber la humedad.

– Salvo que sea algo que vas a comerte en los próximos días, ponerle un clip a tu comida seca no es suficiente para que aguante. Guárdala en refractarios de vidrio que tengan tapa. Para ello, no tienes que invertir en Mason Jars, sino que puedes reusar los mismos en los que viene el aceite de coco, por ejemplo.

5. Aprende a hacer tus alimentos favoritos en casa.

Granola de superfoods, mantequilla de almendra o de nuez de la india… todos estos productos healthy suelen ser sumamente costosos. Sin embargo, no necesitas más que meterte a Pinterest unos minutos para encontrar todas las recetas que se te ocurran en distintos grados de complejidad. Lo mismo para hacerte tu sándwich o tu aderezo favorito.

A veces lo único que necesitas es invertir en un gadget que te haga la vida más fácil, pero que a largo plazo te ayude a ahorrar dinero. ¿Por ejemplo? Una licuadora o procesador de alta velocidad para hacer tu propia almond butter en casa, o incluso tu propia leche de almendra. Esto es muy útil sobre todo para los snacks, porque entre barrita y barrita se va acumulando el gasto.

6. No te vuelvas loca con los superfoods.

Por supuesto, los superfoods tienen múltiples beneficios. Sin embargo, ten en cuenta que el término fue inventado por un genio de marketing, así que no ignores muchos otros alimentos “comunes” que también son muy nutritivos.

– La chía es bastante barata en México, ¡aprovecha! Hoy compré en Costco 1 kg por $150 pesos. Uso máximo una cucharada al día y me dura entre 3 y 4 meses.

– El jengibre hace maravillas, e incluso un estudio por parte de la Universidad de Georgia afirma que es mucho más poderoso que la quimioterapia para destruir células cancerígenas. Una pieza de jengibre cuesta $20 pesos y te debe de durar varias semanas (o meses, si lo congelas).

– No es necesario que gastes en unos goji berries si andas corta de lana, sus beneficios antioxidantes los puedes recibir de otros frutos rojos mucho más económicos.

7.  Optimiza tus superfoods.

Es una locura la cantidad de superfoods que existe, pero lo es aún más lo que pueden llegar a costar.

– La razón por la que son superfoods es porque con una pequeña cantidad se obtienen muchos beneficios, así que una bolsa de 500 gramos de gojis debería durarte mucho tiempo más que una sola sentada.

– Otro problema común es que quieres comprar todos los superfoods habidos y por haber, entonces corres y compras maca, lúcuma, hemp, chía, espirulina, cacao, cúrcuma y terminas con todos casi intactos por no saberlos usar. Mejor, aprende a integrar correctamente un par de superfoods en tu día a día y no compres otros hasta que se te acaben los que tienes.

8. Haz tu investigación de mercado.

Tendemos a comprar las marcas que ya conocemos, pero es bueno animarse a probar otras marcas porque muchas veces no hay diferencia de calidad y puedes ahorrar. También, puedes encontrar los mismos productos en distintos precios, es solo cuestión de buscar.

– Hoy en día la gran mayoría de las marcas tienen venta en línea, así que puedes comparar precios. La mayoría también usan redes sociales para responderte en caso de que tengas duda.

– En Costco puedes encontrar corazones de hemp (a un súper deal), leche de coco sin endulzar (4 litros por $100 pesos) y hasta una dotación de un año de Omega 3 por $258 pesos.

Sé que puede ser difícil comer saludable todo el tiempo, y de cualquier manera yo soy fan de una filosofía más 80/20. Pero si sigues estos tips, lograrlo no te costará una fortuna.

2017-10-25T21:01:21+00:00

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Abogada-by-day, wellness-architect-by-night. Fan de practicar una fusión de bienestar, salud holística, cultura, ejercicio y moda, accesible y real para todos. Anti bumper-stickers de autoayuda pseudoaspiracional. Cofundadora de Ginger, la primera app de servicios de nutrición 1:1 con el coach de tu elección creada para ayudarte a tener una vida más sana, ¡fácil y padre!